Con un cuento…

Con un cuento se despierta el asombro, se esboza una sonrisa, se derrama una lágrima… con un cuento se cambia el mundo, el tuyo, el mío, el nuestro… con un cuento…

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Llegar

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—A Lucía no le pude contar. Mis padres tampoco hubieran entendido. Mis amigos, estaban muy ocupados para escuchar y ayudarme. Prostituirme era tan irracional como rentable.
Hace meses perdí mi empleo. Desesperado, llamé a muchas puertas, con la esperanza de encontrar ayuda para pagar la hipoteca. También comencé a mentirle a Lucía. No soportaba la idea de que me viera como un fracasado. Tenía mucho miedo y no sabía qué hacer. Después de un tiempo y de ver que mi cuerpo ya no era mío, decidí marcharme de casa. A mi mujer le dejé una carta. Le conté de mi cobardía y de cómo fui capaz de acostarme con tantos hombres y mujeres, para poder salir de las deudas y salvar nuestro matrimonio.

Y ya ve, don Matías, la vida tiene muchas caras y algunas son demasiados sucias para mirarlas de frente. Quería volver en Navidad. Mi esposa aún me quiere y me espera. Y ahora resulta que me cancelan el vuelo.

—A mis 75 años pensé que no había nada que pudiera sorprenderme. Procuré que mi vida sea, al menos, un buen recuerdo para los que me conocen. Tal vez un poco presuntuoso, pero hasta hace poco estaba convencido de que lo había logrado. “Soy un buen tipo”, me decía frente al espejo y me reía, solo, asintiendo en mi interior.
Hace un mes, me llamaron por teléfono. Escuché una voz femenina, nerviosa y agitada. Fue muy clara en lo que dijo:
—¿Es usted Matías Berti?
—Sí, soy yo –dije con curiosidad.
—Soy, Clara, hija de Eva Soler.
Me invadió una confusión grande y me vi con veinte años. Recuerdos tumultuosos me aturdieron y no fui capaz de decir una palabra. Ella continuó:
—Hace tres meses murió mi madre y, pocos días antes de partir, me contó quién era Matías Berti y dónde vivía. Ella sabía de usted, aunque seguramente usted no de ella. Dudé todo este tiempo en llamarlo. Pensé que era mejor dejar las cosas como estaban, pero tal vez mamá quiso que no quedara huérfana.

Como ves, Diego, soy un hombre con pocos años por delante y deseoso de ver a Clara, pero mi vuelo retrasa este encuentro. La paternidad me llegó cincuenta y cinco años tarde, aunque todo este tiempo me llamaran “Padre Matías, el cura párroco del pueblo”. Tengo tu mismo deseo: Llegar.

Tesoro

Tu hora

Cuando, familiares, amigos y enemigos, pasaban por casa y la veían, siempre hacían algún comentario. A mí, desde que tengo memoria, me resultaba normal encontrármela en la cocina, o en el living, según los días o épocas del año. Después, me enteré de que se trataba de lo más valioso que había en la familia. Fue compañera inseparable de mi bisabuelo, pero pasó a un segundo plano cuando llegaron los hijos.

Años más tarde mi abuela fue la que más la cuidó. Incluso, la llevó consigo a vivir con nosotros. Mis tíos-abuelos también la querían, pero no les importaba tenerla cerca. Más tarde, fue mi padre el que tomó el relevo y se ocupó de que no claudicara.

“¡Es de las que funciona a transistores!”, decían algunos con tono de burla. Pero lo cierto es que ahí estaba y no paraba de hablar. ¡Una auténtica joya! ¡Una reliquia! Hasta hace pocos años, en parte, me llegó el turno y procuré que continuara en pleno funcionamiento. Hoy, se apagó por completo. ¡Te extraño, bisabuela querida!

Cortos literarios de Edu

1-
“Cuando supe que eras alguien en mi vida, más que un simple amigo, yo ya esaba embarazada. Menos mal que dejaste tus rasgos en el niño para que no me olvide de tu rostro y tu bondad…”

2-
“Ver tu lado de la cama vacío hace que sienta frío, aunque desde que te conocí en aquella clase y vivimos juntos, siempre me hizo falta una estufa.”

3-
“Con un verso yo te abrigo,
este frío te hace extraño,
de este modo yo te abrazo
para mí eres hermano”

4-
“Cuáles son los brazos dónde acunarme, me pregunto, cuando me abandonas a mi suerte; dijo el monje mientras besaba la foto de María… “

5-
“Hoy el sol salió dos veces
y dos veces te he besado.
A Mendoza tú llegaste,
la mañana se hizo tarde
y el invierno primavera”

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